El Gravity Yoga es un estilo de yoga enfocado específicamente en aumentar la flexibilidad y el rango de movimiento. Como su nombre lo sugiere, utiliza la fuerza de la gravedad para ayudarte a lograr estiramientos más profundos y efectivos.
A diferencia de otras prácticas de yoga que se centran en la fuerza y la fluidez, el Gravity Yoga se basa en tres principios fundamentales:
Relajación total: Se mantiene una postura por un periodo de tiempo más largo (entre 2 y 5 minutos), permitiendo que los músculos se relajen por completo, de forma similar al Yin Yoga.
Respiración controlada: Se utiliza una respiración lenta y profunda (por ejemplo, inhalar en 4 tiempos y exhalar en 8) para activar el sistema nervioso parasimpático, lo que inhibe la rigidez muscular y permite un estiramiento más profundo.
Uso de la gravedad: Se realizan posturas pasivas que, con la ayuda de tu propio peso corporal y la gravedad, estiran los músculos sin forzar las articulaciones. Esto lo hace ideal para liberar tensiones en la espalda, caderas e isquiotibiales.
En resumen, es un método que te permite flexibilizar el cuerpo de forma segura y profunda, lo que lo convierte en una práctica ideal para complementar otros estilos de yoga más dinámicos o para personas que buscan mejorar su flexibilidad.




